01-10-25

 

 Bitácora de Proyecto – San Rosendo, Habitar Colaborativo para Mujeres Mayores

Introducción

Este trabajo surge a partir del encargo de desarrollar un proyecto de habitar colaborativo en San Rosendo, con un máximo de 10 usuarios y en un terreno de hasta 1000 m². A lo largo del proceso fui profundizando en tres ejes centrales: emplazamiento, usuario y concepto espacial, a la vez que fui aclarando dudas, recolectando información y generando primeras propuestas.


Usuario

Uno de los primeros pasos fue definir con precisión al usuario principal. Tras revisar el Pladeco de San Rosendo, los datos del Censo 2017 y mis propios análisis, identifiqué lo siguiente:

  • San Rosendo presenta un envejecimiento poblacional marcado, con una edad promedio de 39,2 años, por sobre la media regional (36,0) y nacional (35,2).

  • El grupo adulto (30–64) concentra el 44,8% de la población.

  • Los adultos mayores (65+) representan el 16,5%.

  • A partir de los 70 años se observa una fuerte predominancia femenina, llegando incluso al 70% en las edades más avanzadas.

Con estos datos, el usuario definido son mujeres adultas mayores (60+). La elección responde tanto a su peso demográfico como a su relevancia en la participación ciudadana y comunitaria.

Personas-tipo

Para aterrizar al usuario, definí tres perfiles de usuarias imaginarias (pero basados en datos reales):

  • Doña Rosa (72): viuda, movilidad reducida, amante de la huerta.

  • Doña Marta (66): activa en talleres y cultura, interesada en emprendimientos.

  • Doña Lidia (80): dependencia parcial, busca compañía y seguridad. (PERSONA REAL)

Esto me permitió visualizar necesidades concretas: autonomía, espacios comunes, accesibilidad y apoyo comunitario.







Emplazamiento

El terreno elegido se ubica en Aníbal Pinto 598, San Rosendo. Tiene aprox. 750 m² (45 × 17,5 m), en el pre-borde urbano de la comuna.

Características principales

  • Curvas de nivel / pendiente: no es plano, pero la pendiente es ligera y no afecta accesibilidad. Esta elevación entrega pequeñas vistas hacia la ciudad.

  • Sol y clima: el terreno recibe sol directo casi todo el día. Esto es positivo en el clima templado-cálido mediterráneo de San Rosendo (invierno frío y lluvioso, verano cálido). El sol favorece el confort térmico en invierno, aunque requerirá sombreamiento pasivo en verano.

  • Entorno inmediato: barrio residencial tranquilo, protegido por el tejido urbano. No hay árboles en el terreno, ni grandes fuentes de ruido. La plaza está lo suficientemente cerca para participar en actividades, pero no tanto como para generar molestias.

  • Conectividad: acceso directo por calle pavimentada y vereda. San Rosendo no tiene transporte público formal, aunque sí colectivos; de todos modos, la escala pequeña de la ciudad permite desplazamientos a pie hacia servicios y la plaza (15–20 minutos). tiene a menos de 5 minutos, sede vecinales, canchas donde se re alisan actividades no solo deportivas, talleres, iglesia, plaza que es centro cívico cultural, y del colegio lo cual es relevante ya que estas pueden mantener relación con su familia si tienen.

Justificación

El emplazamiento es adecuado porque combina:

  • Accesibilidad urbana (cercanía a servicios y plaza).

  • Tranquilidad residencial (bajo ruido y exposición).

  • Condiciones solares favorables.

  • Potencial de integración comunitaria gracias a su proximidad a la junta vecinal y a los espacios de encuentro barrial.






Concepto espacial

En paralelo al análisis urbano, tuve una experiencia significativa: el mismo día que recorrí San Rosendo me encontré con una junta de vecinos realizando un taller de hierboterapia para personas con distintas discapacidades. Conversé con ellos y me contaron que cada fin de semana se reúnen para compartir y realizar actividades comunitarias, aunque no todos pueden asistir.

Esto me hizo reflexionar sobre la vida barrial de San Rosendo: activa, solidaria, inclusiva. Lo que más me llamó la atención fue cómo estas dinámicas podrían acercar a mujeres mayores que suelen quedar solas en sus casas.

Idea / Concepto

  • Vida comunitaria como articulador del habitar.

  • Puente contra la soledad: espacios que conectan a las mujeres mayores con la comunidad barrial existente.

  • Huerto y talleres como actividades que combinan productividad, terapia y sociabilidad.

  • El sol como elemento vital que articula los espacios comunes y genera confort.

  • Concepto formulado: Habitar comunitario inclusivo. Un proyecto que integra a mujeres adultas mayores al tejido social, ofreciendo un espacio donde la vida barrial y la cotidianidad se transforman en compañía, autonomía y cuidado mutuo.

 La propuesta se orienta a un habitar comunitario inclusivo, donde la privacidad de las unidades se equilibra con espacios comunes abiertos y flexibles: huerto, talleres, cocina colectiva, patios y corredores que prolongan la vida de la calle dentro del proyecto. La arquitectura se convierte en soporte de la vida cotidiana, no en un contenedor rígido.

Las lecturas me ayudaron a darle claridad a esta idea:

  • Hertzberger me enseñó que los espacios deben dar posibilidades, no imponer usos cerrados. Por eso quiero corredores, bancas y patios que puedan ser mercado, taller o simplemente un lugar para conversar.

  • Van Eyck me recordó que los “espacios intermedios” —umbrales, esquinas, galerías— son los que realmente hacen comunidad. Así, mi proyecto no tendrá un único gran salón, sino muchos pequeños rincones para encontrarse.

  • Lefebvre me hizo ver que diseñar esto no es solo dar vivienda, sino devolver a estas mujeres el derecho a participar y transformar su ciudad. El huerto, la sala multiuso y el mercadito son formas concretas de ese derecho.

  • Campo Baeza insiste en que la idea debe ser clara y sencilla. Para mí, todo cabe en una frase: la vida comunitaria de mujeres mayores como articulador del habitar. aunque sigo incierta si es una idea o una intención

  • El arquitecto danés y sus plataformas/mesetas me ayudan a transformar la ligera pendiente del terreno en un recurso: terrazas, miradores y desniveles suaves que se convierten en lugares de estar.

  • Los trucos de arquitectura me recuerdan que el espacio también debe ser agradable y entretenido: jugar con la luz natural, con vistas al cerro o a la ciudad, con escalas humanas que hagan del día a día algo más rico.

mas abajo desarrollo más cada analisis

Preguntas y pendientes

Durante el proceso surgieron dudas y puntos que debo seguir trabajando:

  1. ¿El usuario será exclusivamente mujeres mayores, o también incluirá cuidadores/familiares? tengo el afán que también se incluya a la familia pero aun no se a que nivel, pense en la dinámica que se da con el cuidado de los nietos, o almuerzos o convivencias los findes de semana 

  2. ¿Cómo incorporar referencias al patrimonio ferroviario sin estar en el casco patrimonial directo? no hay relación directa con el patrimonio ferroviario, no se aun si incluirlo o solo tenerlo presente como antecedente histórico

  3. ¿Cómo organizar mejor la interacción con la comunidad barrial desde el proyecto (abrir talleres, invitar vecinos, mercadito comunitario)? En esto estoy pensando a la hora de hacer el modelo espacial ya que esto podría ser mi base espacial 


Conclusiones

  • Usuario: Mujeres adultas mayores (60+), con énfasis en su rol comunitario y predominancia demográfica.

  • Emplazamiento: Terreno en el pre-borde urbano, accesible, soleado y cercano a la vida comunitaria, sin ruido ni barreras físicas significativas.

  • Concepto: Vida comunitaria como núcleo del habitar colaborativo, un espacio que combate la soledad y promueve la integración social a través del huerto, talleres y espacios comunes.

  • Programa: Unidades privadas mínimas y dignas, más áreas comunes activas, con accesibilidad universal y confort climático.

  • Fortaleza del proyecto: anclaje real en las dinámicas sociales de San Rosendo, especialmente la vida barrial y la organización comunitaria.

Dejaré mis laminas por si no se ven bien las láminas en foto dejare el pdf     file:///C:/Users/Millaray%20Benitez/Downloads/Copy%20of%20Emplazamientos.pdf  





Tengo además una pequeña idea programática 

 Comunitario y cultural

  • Cocina-comedor comunitario  → pensado para cocinar juntas, hacer conservas, compartir comidas.

  • Sala multiuso / taller → un lugar que ellas mismas adapten: puede ser taller de hierboterapia, tejido, baile o asambleas.

  • Espacio cultural barrial  → abierto a vecinos y familiares: proyecciones, peñas, conversatorios.

 Productivo

  • Huerto comunitario  → camas elevadas, compostaje, invernadero pequeño. Un espacio para mantenerlas activas y generar autogestión.

  • Pequeño “mercadito” o kiosko  → para vender excedentes, hierbas, artesanías.

 Cuidado y autocuidado

  • Sala de autocuidado → puede ser una sala de descanso/meditación, pero también se adapta en caso de que vengan enfermeros o médicos. No es un “box médico”, sino un lugar multipropósito que da tranquilidad.

Mientras armaba el proyecto, revisé algunos libros que me ayudaron a ordenar mis ideas. No los veo como citas sueltas, sino como pequeñas guías para pensar el espacio:
  • Herman Hertzberger, Lessons for Students in Architecture
    Me hizo pensar que los espacios no tienen que venir con un uso fijo, sino que deben dar posibilidades. Eso me inspira para diseñar corredores, bancas y patios donde las mujeres puedan inventar su propio uso: un día una feria de tejidos, otro día un rincón de lectura.

  • Plataformas y mesetas, ideas de un arquitecto danés
    Aquí entendí que las pequeñas pendientes o desniveles no son un problema, sino una oportunidad. Como mi terreno tiene una ligera pendiente, puedo usarla para crear terrazas y mesetas, que se transformen en miradores o lugares de encuentro al aire libre.

  • Alberto Campo Baeza, La idea construida
    Él dice que la idea de un proyecto debe caber en una mano, que tiene que ser clara y sencilla. En mi caso, esa idea es la vida comunitaria de mujeres mayores. Todo lo demás —las habitaciones, el huerto, los corredores— responde a eso. Pero no se si eso cuenta como idea o como intensión.

  • Trece trucos de arquitectura
    Son más bien herramientas prácticas, pero me sirven para recordar que el proyecto no solo debe ser funcional, sino también entretenido: jugar con la luz, con las vistas, con las escalas. Cosas simples que hacen que un lugar sea agradable y no rutinario.

También estuve viendo lecturas que no son las dadas, en el ámbito comunitario;

Aldo van Eyck — espacios intermedios y la vida cotidiana

Van Eyck trabaja la arquitectura como escenario de lo cotidiano: los “lugares intermedios” —esquinas, pasillos, plazas pequeñas— no son residuales, son los que permiten el encuentro y la apropiación diaria. Pensar la ciudad desde esos fragmentos es pensar en cómo la gente se encuentra por azar y crea comunidad.

Lo que me aporta al proyecto: me confirma que no necesito grandilocuencia para generar comunidad: los corredores, galerías, pequeños porches y patios tienen valor por sí mismos. Si los diseño bien, se convierten en los puntos donde las mujeres se reconocen, se sientan a hablar o montan un taller improvisado.

Aplicación práctica

  • Diseñar umbrales (porches, peldaños amplios) donde se pueda tejer o exponer lo hecho en los talleres.

  • Crear varios “minipuntos” de encuentro (una mesa, un tendedero para plantas, una pérgola) en vez de una sola sala grande.

  • Van Eyck me recordó que la arquitectura útil para la comunidad no son solo grandes espacios: son los rincones y corredores que invitan a sentarse y conversar.

 ”Henri Lefebvre — el derecho a la ciudad y la apropiación

Lefebvre plantea que la ciudad no es un fondo neutro: vivir en la ciudad implica un derecho a producirla y transformarla. No basta con poner gente dentro de un edificio; hay que darle herramientas para que lo ocupen, lo modifiquen y lo usen como parte de su vida urbana.

Lo que me aporta al proyecto: me da la justificación política y ética: si diseño este habitar colaborativo correctamente, no estoy “alojando” a mujeres, estoy dándoles un lugar para actuar en la ciudad: decidir horarios, abrir a la plaza, vender en ferias, enseñar talleres. La intervención debe facilitar la apropiación y la acción.

Aplicación práctica (ideas concretas):

  • Espacios mixtos abiertos a la plaza (un porche o kiosko que, fines de semana, se convierte en punto de venta y encuentro).

  • Programa de “uso abierto”: semanas en que la comunidad organiza cursos, y semanas en que el recinto es solo para residentes.

  • Lefebvre me recuerda que no podemos diseñar espacios como productos: hay que devolverle a la gente el derecho a transformar su ciudad, y mi proyecto debe ser una plataforma para eso.


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